10.03.2026

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Cómo crear casos de uso de IAG en el sector público basados en ROI.

Autor

Hylenne González

La inteligencia artificial generativa ha pasado, en muy poco tiempo, de ser una promesa tecnológica a convertirse en una herramienta con impacto real en gobiernos y administraciones públicas. Sin embargo, a medida que aumenta el interés por los grandes modelos de lenguaje (LLM) y sus capacidades, también se repite una pregunta clave entre responsables públicos y equipos técnicos: ¿por dónde empezar para que la IA genere valor real y no se quede en un experimento más?

El error más habitual es buscar directamente “casos de uso de IA”, como si existiera un catálogo universal aplicable a cualquier institución. Esta lógica suele conducir a pilotos desconectados de la estrategia, difíciles de justificar presupuestariamente y complejos de escalar. La experiencia demuestra que el camino efectivo es otro: dejar de buscar casos de uso de IA y empezar a diseñar casos de negocio donde la IA sea un medio, no un fin.

Este artículo propone un marco práctico para construir casos de uso de IA generativa basados en retorno de inversión (ROI), especialmente adaptado al sector público y a organizaciones con mandato social.

1. Cambiar la pregunta correcta: de “¿dónde usar IA?” a “¿dónde se pierde valor hoy?”

Cuando una organización comienza preguntándose “¿qué casos de uso de IA podemos implementar?”, suele acabar replicando soluciones genéricas: chatbots, resúmenes automáticos o asistentes internos sin impacto claro. El resultado es una proliferación de iniciativas difíciles de priorizar y aún más difíciles de defender ante órganos de control.

El punto de partida debe ser el problema operativo o estratégico, no la tecnología:

  • ¿Dónde se están perdiendo más horas de trabajo administrativo?
  • ¿Qué procesos generan mayores retrasos o fricción con la ciudadanía?
  • ¿Qué tareas dependen excesivamente de conocimiento manual o no estructurado?

Solo después de responder a estas preguntas tiene sentido evaluar si la IA generativa es la herramienta adecuada para intervenir.

2. Definir el impacto esperado antes de diseñar la solución

En el sector público, el valor no se mide únicamente en euros/dólares, pero sí debe ser explícito y medible. Un caso de uso sólido comienza con una declaración clara de impacto esperado.

Algunos ejemplos de valor público medible incluyen:

  • Reducción de tiempos de respuesta en trámites o solicitudes ciudadanas.
  • Disminución de errores administrativos o reprocesos.
  • Optimización del uso de recursos humanos especializados.
  • Mejora en trazabilidad, transparencia o acceso a la información.

Ejemplo de formulación correcta: “Reducir en 40 % el tiempo medio de respuesta a solicitudes de información pública sin aumentar plantilla.” Esta claridad permite definir métricas desde el inicio y evita que la evaluación del proyecto quede sujeta a percepciones subjetivas.

3. ROI en IA generativa: una aproximación pragmática

Aunque el sector público no persigue beneficio económico directo, el análisis de ROI sigue siendo una herramienta clave para priorizar y justificar decisiones. La fórmula clásica sigue siendo válida:

ROI = (Valor generado – Coste total de implementación) / Coste total de implementación

¿Qué entra en cada lado de la ecuación?

  • Valor generado: ahorro de horas-hombre, reducción de costes externalizados, mayor capacidad operativa o mitigación de riesgos.
  • Costes: desarrollo, integración con sistemas existentes, infraestructura, formación, mantenimiento y gobernanza.

No todo el valor es monetizable de forma directa. En estos casos, es recomendable complementar el ROI financiero con indicadores cualitativos, como mejora en confianza ciudadana, reducción de riesgos legales o incremento en la capacidad institucional.

4. Método paso a paso para construir un caso de uso basado en ROI

Un caso de uso bien diseñado suele seguir una secuencia clara para reducir la probabilidad de pilotos fallidos y facilitar la toma de decisiones informadas

  • Identificar el reto prioritario, alineado con objetivos estratégicos.
  • Definir los actores clave (usuarios internos, áreas afectadas, responsables legales y tecnológicos).
  • Mapear el proceso actual, detectando cuellos de botella y puntos de fricción.
  • Formular el caso de uso en términos simples, describiendo qué cambiaría con IA.
  • Estimar valor y costes, incluso con rangos conservadores.
  • Evaluar viabilidad, considerando regulación, datos disponibles y madurez organizativa.
  • Definir métricas de éxito y mecanismos de seguimiento.

Ejemplos aplicados al sector público

Automatización de respuestas a consultas ciudadanas

  • Reto: saturación de canales de atención.
  • Solución: asistente basado en IA generativa para primer nivel de respuesta.
  • Impacto: reducción significativa de carga operativa y tiempos de respuesta.
  • Valor: eficiencia y mejor experiencia ciudadana.

Generación de borradores de informes de auditoría

  • Reto: procesos largos y altamente manuales.
  • Solución: IA que estructura y resume información histórica.
  • Impacto: más informes en menos tiempo.
  • Valor: mayor capacidad de control con los mismos recursos.

Simplificación de lenguaje normativo

  • Reto: baja comprensión de textos legales.
  • Solución: traducción automática a lenguaje claro.
  • Impacto: menos consultas repetitivas y mayor acceso a la información.
  • Valor: difícil de monetizar, pero medible en satisfacción y uso.

Si quieres seguir viendo ejemplos, te invitamos a leer nuestro post: Siete casos de uso de IA Generativa para Gobiernos 

Conclusión

La adopción efectiva de IA generativa en el sector público no depende de encontrar el “caso de uso perfecto”, sino de construir decisiones bien fundamentadas a partir de problemas reales, métricas claras y una narrativa de valor coherente. Cuando la IA se inserta en procesos concretos y se evalúa con criterios de impacto, deja de ser una promesa abstracta y se convierte en una herramienta de transformación real.En Mottum Analytica ayudamos a gobiernos y organizaciones públicas a identificar, diseñar y desplegar casos de uso de IA generativa con impacto medible, alineados con su misión, su marco regulatorio y sus capacidades reales. Si tu organización está explorando la IA y quiere pasar del interés a los resultados, escríbenos y conversemos sobre cómo construir casos de uso basados en valor y ROI real.